Las lámparas halógenas son muy decorativas pero poco prácticas a la hora de "vivir con ellas". Para tareas como trabajar, escribir, leer o ver la TV son incómodas porque al ser puntos de luz pequeños e intensos crean muchas sombras y contrastes y si además ves el punto luminoso desde el sitio donde estas viendo la TV, te molestarán al rato. Debes tener luces opcionales para estas actividades. Flexos, pantallas, luces indirectas... etc. La combinación de ambas luces (halógena, incandescente e incluso de bajo consumo para aquellas que están mas tiempo encendidas) es la opción ideal.