CUARTOS DE BEBÉS
Aquí, la cama se a*** sobre un mueble realizado a medida, que multiplica el espacio de almacén. El diseño, ideado por Judith Noguera, propietaria de KA International de Mataró, tiene cajones inferiores y un arcón lateral que sirve de cabecero. La pantalla se colgó al revés para dar un aire más divertido al cuarto. Papel, edredón, lámpara y cojines, de KA International.

Protege la parte inferior de la pared con un zócalo
La pintura plástica es una buena opción, ya que se limpia con un paño ligeramente humedecido en agua jabonosa. Atrévete a crear tus propias composiciones y a lograr efectos visuales con ellas. Aquí se realizó un zócalo en un sufrido tono azul, que se limpia fácilmente, mientras que la parte superior de la pared se pintó a rayas azules y blancas para que la habitación pareciera más alta. Una divertida cenefa de papel con motivos en los mismos tonos delimita ambas zonas. Cama en la tienda Okka By. La ropa de cama es de Textura.

PROPUESTA MULTICOLOR
Antes de escoger el color que marcará la decoración del dormitorio de tu bebé, debes estudiar la orientación de ésta respecto al sol. Por ejemplo, una habitación muy soleada que reciba gran cantidad de luz natural puede pintarse en un color como el verde; un tono que tranquiliza, refresca e invita al descanso. Para dar calidez a la estancia, matízalo con cremas y marfiles e introduce detalles en tonos más vivos que animen el resultado final. Visillo en El Osito Azul. Complementos, de VTV, Amelia Aran y La Estrella del Bebé.

Si vas a decorar el cuarto de tus hijos con muebles de color blanco, antes debes tener en cuenta:
1. Estos muebles multiplican la sensación de luminosidad y se adaptan bien a casi todas las edades con sólo cambiar complementos como sábanas, accesorios, telas, etc... Lo mejor es que elijas un modelo discreto, que sirva tanto para bebés como para jóvenes.
2. Pero, ten cuidado al elegir el acabado -laqueado, pintado, teñido, etc-, debe limpiarse bien y ser resistente a golpes y arañazos, ya que estos muebles van a sufrir más trote que los del resto de la casa. Combínalos con revestimientos adecuados, como papel vinílico o pintura plástica y suelos laminados.

Distribución
Mantén despejado el centro de la habitación y destínalo a zona de juegos. Aquí se llevó a cabo esta propuesta y se cubrió el suelo con una alfombra de algodón que, además, se puede limpiar en la lavadora. La cama se ubicó pegada a una pared y la cómoda enfrente, junto a la pared contraria. Aprovechando el hueco de la ventana se colocó un estante de 20 cm de fondo que hace las veces de estantería. Papel pintado a rayas, ropa de cama y estores; todo de VTV.
Vestir las paredes
¿Has elegido ya los revestimientos? Averigua pros y contras de cada material.
PAPEL PINTADOUn material asequible que puedes colocar tú misma aunque tiene una vida limitada, a no ser que lo protejas con una capa de barniz transparente. Si es estampado, colócalo sólo hasta la mitad de la pared, a modo de zócalo, para no recargar.
TELA
Una solución resistente, aunque difícil de instalar. Conviene encargar el trabajo a un profesional y elegir una tela lavable que permita una limpieza regular.
PINTURA
Es sin duda la opción más asequible y sencilla, fácil de renovar y de llevar a cabo por una misma. En el caso de una habitación infantil lo ideal es optar por una pintura plástica.

Las paredes Propicia la relajación en el dormitorio de tu niña decorando las paredes en un rosa muy suave. Este color no es sinónimo de ñoñería; en este cuarto, por ejemplo, la interiorista Cristina Larrañaga pintó una original cenefa de círculos en rosa fuerte en la unión de techo y pared. Una propuesta que completó con unas cortinas de florecitas en estos mismos tonos.