9-12 AÑOS
Cambio de imagen: Cuarto juvenilCuando los niños se convierten en adolescentes, sus necesidades cambian. Busca soluciones prácticas y actuales que reflejen su personalidad y que incluyan espacios donde estudiar y reunirse con sus amigos.
Actualiza la decoración del dormitorio con muebles de madera laqueada en blanco y telas en alegres colores.
Estudia muy bien el diseño y la distribución del mobiliario para sacar el máximo partido al espacio y lograr una habitación cómoda y funcional. En este caso, para que no quedará ningún hueco, el arcón se prolongó y se adaptó al pilar de la esquina. Muebles realizados a medida por Luis Agreda en madera maciza laqueada en Nogal. Silla, de La Continental. Estor, de Pepe Peñalver. Complementos, de Ikea y Depapel.
TODO EN ORDENCestas y baúles. Dentro podrán almacenar sus cosas por categorías: libros, cómics, juegos de mesa, etc., y localizarlos rápidamente. Si se resisten a la hora de recoger la ropa sucia, colócales una cesta especial para ello.
Muebles con cajones. Evita que amontonen la ropa sobre las sillas con una cómoda de cajones que se adapten al tamaño de camisetas y vaqueros. En la zona de estudio es muy importante que cuenten con suficiente espacio para guardar y almacenar el material de escritorio: las cajoneras con ruedas son la solución perfecta.
Pomos y perchas. Para el material de deporte, encontrarás soportes especiales —que se fijan a la pared—, en los que podrán colgar la bicicleta, la raqueta o los esquíes. También puedes colocar pequeños ganchos o pomos en la pared para que organicen bolsos, cinturones y pequeños complementos.
Cama. Si tu hijo no comparte habitación, en lugar de la cama nido, puedes optar por un modelo con cajones debajo del somier. Ganarás espacio para la ropa de cama, libros y cómics.
Aprovecha el espacio que queda libre sobre la cama para colgar un par de repisas voladas de pared a pared. Elígelas del mismo material y acabado que los muebles. Presta especial atención al sistema de sujeción: existen herrajes metálicos que se atornillan a la pared y por los que luego se introduce la balda; de esta forma quedan ocultos.