Cuandonos compramosla vivienda, tuvimos 3 opciones para elegir más o menos por el mismo precio millón arriba millón abajo (de pesetas claro):
- Un adosado (planta baja con garaje y 3 alturas más, sin terraza exterior, solo una interior, tipo patio de luces, 4 habitaciones,sin comunidad...)
-Un ático dúplex (4habitaciones, muy grande, con terraza, bien ubicado pero sin piscina, y en comunidad)
- un dúplex en las afueras con zona común con piscina.(solo 3 habitaciones, algunas pequeñas, 3 terrazas, lejos de todas partes tipo super, coles, médico, con piscina, y preciosa la zona, muchos vecinos en el complejo)
Todos tenían sus pros y sus contras: una mala distribución, muchas escaleras,3habitaciones en lugar de 4 como queríamos,...En aquel momento lo que valoramos y lo que valoraríamos ahora quizá nofuera lo mismo, o quizá sí, no sé.
Nos quedamoscon la 2ªopción y estoy muy contenta porque tengo una distribución muy buena y una terraza grande. Pero aún nos acordamos de la piscinita y se nos ponen los dientes largos. Aunque gracias a haber sacrificado la piscina, tenemos muchos más metros, 4 habitaciones y no necesitamos el coche para nada porque lo tenemos todo a mano...
¡¡¡Pero la piscina...!!!