El gotelé es muy duro de quitar, y más dependiendo del tiempo que lleve en la pared. No obstante, no es imposible. Yo te recomiendo lo siguiente:
¿Has visto las sulfatadores manuales? Son una especie de mochila que te cuelgas a la espalda, con una palanca y una "manguerita" por donde sale el sulfato. Bueno, pues llénatelo de agua y ve echando en las paredes para humedecerlas antes de rascarlas con una espátula. Es mucho mejor ésto que distribuir el agua con trapos mojados, puesto que con la sulfatadora es más rápido y se seca menos el agua que aplicas en la pared. Sigue siendo trabajoso, pero un poco menos.