Hola:
Sólo entro para hacer un poco de abogada del diablo. Y es que tengo seguro privado y elegí en mis dos partos ir por la pública, porque también parí en el hospital de Cruces (que por lo que veo, las que estamos con Osakidetza somos privilegiadas, o por lo menos, así funciona en este hospital).
La atención: inmejorable. Según llegas te informan sobre la epidural, los pro, los contras... y tú decides si la quieres o no. Incluso si no la quieres y luego no puedes aguantar la puedes pedir, pero eres tú la que decides. En cuanto a la episiotomía, intentan que el parto sea lo más natural posible, a poder ser sin episiotomía. En las clases de preparación meten ejercicios y masajes especiales para hacer el periné más resistente y flexible, precisamente para intentar evitar la episiotomía. Y por lo que he hablado con todas mis amigas que han tenido niños recientemente, esa es la política que se sigue. Así que lo del 100% d episiotomías, a lo mejor es sin tener en cuenta el País Vasco, o no se´, a lo mejor es en concreto este hospital...
Con mi segunda hija la pobre tragó líquido y tuvo sufrimiento fetal, se la llevaron corriendo porque no respiraba, me decían que la niña que se oía por el pasillo llorando era la mía, pero yo no paraba de llorar y no me iban a convencer hasta verla con mis propios ojos. La matrona se quedó conmigo tranquilizándome (Estíbaliz Sánchez, una bellísima persona), no me dejó un momento. Cuando me trajeron a la niña y le pusieron en la cuna especial con el oxígeno me explicó con pelos y señales lo que había pasado, por que´le ponían el oxígeno, cuando la niña respiraba un poquito más me la ponía conmigo al pecho, me decía que la tranquilizara, que le hablara... siempre agradeceré que me ayudara a pasar ese mal rato. Sí, no tuve puntos, pero a pesar de eso recuerdo ese parto como un mal parto, porque preferiría mil puntos míos y pasar el dolor que fuera necesario antes que ver a mi niña como la ví.
Así que ya veis, la realidad es mucho más compleja que unas estadísticas. Como decía mi profesor de estadística de la uni, "la estadística es la ciencia de la mentira. Yo me como dos pollos, tú ninguno, y la estadística dice que nos hemos comido uno cada uno". Mi hija mayor tiene una enfermedd de los huesos catalogada como "rara", ya que la frecuencia de aparición es de 1-50000, y es aún menor cuando no hay antecedentes familiares. Por probabilidad no tendría por qu´´e tocarnos, pero nos ha tocado y es lo que hay. Así que para mí la esta´dística no me dice nada.
Uff, menudo rollo que he soltado... perdón, perdón... qué pesada...