LA
VIVIENDA SUFRIRÁ UN AJUSTE DE 7 AÑOS.
La consultora
inmobiliaria R.R. de Acuña & Asociados estima que España cuenta con una
sobreoferta de pisos de hasta 2,7 millones de unidades. En las viviendas de
segunda mano, la oferta puede ser superior, según los especuladores decidan
sacar más o menos sus inversiones al mercado" El sector inmobiliario
sufrirá un "proceso de contracción" de entre siete y ocho años,
mientras que las pérdidas en el resultado ordinario de las empresas
inmobiliarias para este ejercicio superarán los 3.000 millones de euros. Además,
el anuario subraya que el sobreendeudamiento de las promotoras inmobiliarias
supera en un 100% e de "una situación normal de desarrollo de la
actividad".El informe añade que la mitad de ese endeudamiento está
constituido por reservas de suelo cuyo volumen, traducido en número de
viviendas, supone entre 2,5 y 3 millones de inmuebles. Así, el
anuario concluye que las empresas tendrían suelo para edificación para 10 años
teniendo en cuenta "los niveles de demanda del 2007".Como ejemplo del
desajuste entre oferta y demanda de vivienda, las previsiones de R.R. de Acuña
& Asociados estiman que, de no haberse iniciado ninguna vivienda en 2007,
el exceso de oferta actual tardaría en "disolverse" entre 4,74 y 6,67
años.
El sector inmobiliario sufrirá un “fuerte ajuste” durante
los próximos 7 años, y el precio de los pisos caerá hasta un 30 por ciento en
los tres próximos ejercicios. Como resultado, la economía nacional entrará en
recesión, como mínimo, hasta 2010, según los expertos La crisis que vive el
país se traducirá en una recesión económica. Es decir, un crecimiento negativo
del PIB español que, como mínimo, se prolongará hasta 2010. “El sector
inmobiliario residencial en su conjunto, tanto por el gran desajuste existente
entre oferta y demanda, como por la estructura actual de inversión de las
inmobiliarias y su alto endeudamiento, se encuentra inmerso en un desequilibrio
irracional que no se había producido nunca antes en las economías
occidentales”. Dicho desajuste comenzó a producirse en 2004. Sin embargo, los
bajos tipos de interés y la escalada de precios de los pisos, animó una
“demanda especulativa adicional que, favorecida por estas circunstancias, ha
confundido liquidez con solvencia”, según estros expertos. En la actualidad,
España cuenta con una sobreoferta o stock de viviendas no vendidas (tanto en
obra nueva como segunda mano) que oscila entre 1.6 y 2,7 millones de unidades.
Mientras, la demanda anual de pisos apenas asciende a 270.000 ó, como mucho,
345.000 inmuebles. Por último, detalla la comparación del esfuerzo financiero
necesario para la adquisición de vivienda. Si en Finlandia el esfuerzo es de
0,67 (el más bajo de los analizados), en España es muy superior: de 1,18 (el
más alto). El estudio compara Bélgica, Alemania, Francia, Irlanda, Italia,
Holanda, Finlandia y Reino Unido. La media supone el 1,03, según datos de
Eurostat citados por Acuña.