Confesiones de un Promotor-Constructor 9 meses después.
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A principios de verano del año pasado, durante una reunión
de un importante número de amigos en el chalet de un empresario muy relacionado
con la construcción, y en la que también había un promotor-constructor y otra
gente relacionada con el sector, inevitablemente salió el tema del precio de la
vivienda. La mayoría de los allí asistentes pensábamos que los precios de la
vivienda había llegado a niveles nunca
antes conocidos y que arrojaba un panorama desolador a los jóvenes que querían
acceder a ella. El único que manifestó que a los jóvenes de hoy no les costaba
un mayor esfuerzo que a cualquiera que hubiéramos comprado hace años, quedó rápidamente
acallado por todos los que allí manteníamos una opinión distinta, simplemente
recordándole lo que él o cualquiera de nosotros ganábamos cuando compramos
vivienda, el porcentaje de nuestro sueldo que destinábamos a pagar la hipoteca
y el número de años que estuvimos pagándola. Para hacerle más obvio lo
evidente, le propusimos que hiciera cuentas y observara como con su sueldo
actual (con años de trienios, un trabajo consolidado y mejor pagado que la
mayoría de los jóvenes) para acceder a una vivienda como la que él compró hace
años, debería destinar su sueldo íntegro al mes para pagarla y parte de el de
su mujer, cuando él sólo tuvo que destinar una tercera parte de su sueldo.
Paradójicamen te,
siendo una mayoría casi absoluta los que allí pesábamos que el precio de la
vivienda había alcanzado niveles insostenibles, cuando expuse la opinión de que
más temprano que tarde aquello tendría que reventar por algún lado, eran pocos
los que lo afirmaban: sí, sí, puede ser…..pero todos con la boca pequeña. Raudos,
un promotor constructor y alguno más relacionado con el sector, defendió que
podría darse el que los incrementos del precio bajaran, pero que el precio de
la vivienda jamás había caído ni caería nunca. Le recordé que el precio ya cayó
durante los 90, años en los que él (algo más joven que yo) ya estaba metido de
lleno en la empresa del padre, y le sugerí que preguntara a su padre su
experiencia en los 70, ya que él siendo un adolescente todavía, no tendría
conocimiento ni nociones suficientes para saber qué pasó. Y ahí quedó aquella
conversación en aquella reunión de amigos….
Justo un mes más tarde, en portales como este, se empieza a
reflejar el inicio de una caída paulatina del precio de la vivienda.
Hace dos días me volví a encontrar con este
promotor-constructor e inevitablemente, después de preguntar por el estado de
las familias, salió a colación el tema de la crisis en el sector. Me sorprendió
como pasó de la defensa vehemente de que el precio de la vivienda no caería la última vez que conversé con él, al tono
casi victimista de esta ocasión. Me comentó que su última promoción, que ha
finalizado a principios de este año, salió a venta por 30 millones, 5 menos de
los que se habían fijado. Que la han rebajado a 28 y ni así aparece alguien por la oficina a interesarse
lo más mínimo. Le digo: hombre, pero todavía tenéis mucho margen para rebajar,
yo tengo entendido que un piso no os cuesta más de 15 millones el construirlo. Me
asegura que compraron el suelo muy caro y que en esa promoción los pisos han
salido por unos 21 millones. Aunque en la conversación, que fue de más de media
hora y tratamos todos los aspectos de la situación, entró en varias
contradicciones y sé por arquitectos del mismo ayuntamiento que por muy caro
que se haya comprado el suelo el coste de los pisos no alcanza los 20 millones,
daré por “bueno” que les cuesta más de 21 millones en esta ocasión. Me dice:
tenemos claro que tenemos que seguir rebajando el precio porque tenemos una
hipoteca por ellos que tenemos que pagar, pero lo que da más miedo es “hasta
cuanto”. Lo he




