Interesantes aportaciones
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[B]Miss Marple[/B]
La percepción de la economía y la burbuja por la opinión pública ha cambiado en los últimos días. Tal y como preveíamos, tras las elecciones se ha hecho público y oficial que hay una crisis económica y que el sector del ladrillo está muy mal. Más importante aún, se empieza a oir y aceptae en los mass media y en la calle que la causa no es solo "la crisis subprime", sino la insostenible burbuja de los años anteriores.
Hay un intento desde la banca y los ladrilleros de aguantar el precio como sea, aunque no se venda, evitando reconocer las pérdidas todo lo que permita el Banco de España, en un intento desesperado de ganar tiempo mientras rezan por una hipotética solución a las turbulencias de crédito que devolviera esplendor y lozanía a la demanda y nuevos ímpetus a la burbuja. El hecho de que este intento esté condenado al fracaso no lo hace menos lamentable. No nos podemos permitir dos años más de perder el tiempo mientras las cosas empeoran aún más. Y el mezquino intento de acorralar a los últimos mileuristas sin hipotecar y endosarles su hipoteca VPO al precio más alto al que se puedan endeudar (con aval del estado) es una cumbre de cínismo e inmoralidad ante el cual no me parece una buena postura sentarse en la butaca con el cuenco de palomitas.
La opinión pública ha sido sacudida con la tremenda revelación de que los pisos sí pueden bajar. La capacidad adaptativa del ser humano ha reaccionado de inmediato con el mecanismo de defensa del yalodeciayoismo. Ladrilleros y bancos intentan salvar su tenderete dando a la población suavismos tranquilizadores aunque contradictorios: la crisis se debe a los EEUU o a los excesos anteriores pero en cualquier caso solo hay que apretarse el cinturón un par de años y todo volverá a ser como antes, y encima tendremos resuelto el problema de los jóvenes que tendrán todos una magnífica VPO de 50 m2 a 2.500 lereles por metro, una ganga. El gobierno, de momento, parece que se apunta a esa versión.
Yo tengo una intuición. El pueblo español, intimamente, sabe que eso no es cierto. Sabe -ya lo decían ellos- que lo de los últimos años no era normal. Sabe que se ha vivido una locura, una orgía en la que muchos han ganado mucho dinero, pero a costa de unos desequilibrios que ahora pasan factura.
Es necesario contrarrestar la pastilla azul (¿o era la roja?) y ofrecer una voz alternativa a la del combo ladrilleros/bancos. Ahora que la gente acepta que los pisos pueden bajar, hay que sacar a la calle y a los medios el siguiente debate: Los pisos van a bajar, y es bueno que bajen: es bueno para el país, y bueno para casi todos. Hay que acabar con la tentación de tomar medidas para mantener los precios. No es una cuestión de mileuristas hippies que quieren un piso sin esfuerzo, sino una cuestión de dejar la orgía detrás cuanto antes y ponerse a construir un modelo alternativo. Hace falta que bajen los pisos para mantener el empleo y para mejorar la competitividad (que no solo se consigue bajando salarios). Hace falta que bajen para que bancos y cajas reconozcan pérdidas (aunque haga falta cubrir agujeros con dinero público), despidan a los responsables y recuperen la confianza de los mercados y la capacidad de financiarse y financiar los nuevos proyectos necesarios para que la economía pueda salir del hoyo. Hace falta que bajen para que el sector inmobiliario se consolide y reduzca cuanto antes a un tamaño viable. Hace falta que bajen para empezar a pagar la factura cuanto antes (mientras no se pague sigue creciendo), ponerse todos manos a la obra e intentar buscar un modelo econ



),
tiene la virtud de incentivar la responsabilidad como vehículo para
alcanzar la libertad. Un elemento básico para el correcto
funcionamiento de dicho binomio es el acceso a la vivienda (entiéndase
como el lugar para vivir). En este sentido, en UK la gente se
emancipaba joven, estudiaba lejos del hogar paterno, trabajaba donde le
ofrecían la mejor oportunidad laboral...etc. Utilizo el pasado porque
ya sabemos como está el tema de la "property ladder" en UK.