Cuando vayas a hacer la declaración de la renta sobre este año habrá que aplicar ya el nuevo sistema de desgravación por adquisición de la vivienda habitual.
Según el nuevo IRPF, se desgrava con carácter general el 15% de los gastos inherentes a la compra, más los intereses y el principal del crédito, que se hayan satisfecho en el año. Y la deducción se realiza sobre una cuantía máxima de 1.500.000 pesetas.
Ese 15% de desgravación se modifica en el caso de que la compra se haya financiado con un crédito que cubra más del 50% del precio de la vivienda. En ese caso, los dos años siguientes a la adquisición, la compra desgrava de la siguiente manera: un 25% sobre las primeras 750.000 pesetas, y un 15% para el resto hasta el millón y medio. Pasados los dos años, se desgrava el 20% para las primeras 750.000 pesetas y el 15% para el resto. Si el préstamo es por menos del 50% del precio de la vivienda, la desgravación es del 15%.