Coincido con Sam 14 en que, si tienes un documento que acredita el pago, la promotora tiene que reconocer que lo ha recibido, ese dinero es tuyo (en caso de que haya derecho a devolución), aunque yo iría más lejos, el IVA se puede sobreentender que está incluido, ya que tú lo cuentas como una entrega a cuenta (valga la redundancia) del precio total. Puedes incluso alegar que tú no sabías que era dinero B, sino que lo pagaste a cuenta del precio y punto, que fuera en efectivo no implica que fuera B.
Esto pasa por poner los bueyes delante del carro. El promotor se pasó un poco de listo por pedirte B, y encima pedírtelo antes de finalizar la obra. Y mal hecho también por tu parte, porque imagínate que el caso es el contrario, que el promotor hace suspensión de pagos, o no termina la obra, o incumple el contrato de cualquiera de las maneras posibles, ese dinero (si no puedes demostrar que lo pagaste) lo perderías. Incluso en compras de segunda mano, existen riesgos por pagar en B, ya que si se produce cualquier tipo de problema de tipo retracto, saneamiento por evicción, etc. el vendedor sólo responde por el precio que figura en escritura. Para que nos entendamos, si tienes que devolver la casa al antiguo dueño por lo que sea, te devolverán el dinero que has pagado oficialmente, pero el resto no.
Yendo al meollo de tu consulta, el que te cambies de residencia por trabajo no creo que sea suficiente motivo para cancelar el contrato. Si el promotor, de buena fe, quisiera cancelarlo y devolverte el dinero, maravilloso, pero claro, tal como están las ventas, no creo que le haga gracia. En otro contexto, incluso le habrías hecho un favor, caso de que hubiese otro comprador que pagase un precio más alto, pero la coyuntura juega en tu contra.
Si ves que la cosa se pone muy negra y al final el señor se niega a devolverte el dinero, que sepas que no puede retener todas las cantidades. Mírate bien el contrato para ver en caso de incumplimiento qué penalización pactaste, pero por norma general no debería retenerte más de un 5% d lo pagado (contandolo todo, ya que si puedes justificar los pagos, en efectivo o como sea, todo cuenta).
Ponte en contacto con un abogado que te asesore y quizás vaya todo más suave y rápido. Un buen burofax a mala lechete puede ahorrar dinero y disgustos a largo plazo, si se hace bien, y eso sin tener que ir a juicios. Pero, sobre todo, concienciate de que todo el dinero no lo vas a recuperar, ya que eres tú quien incumple el contrato, sea por el motivo que sea.
Suerte.