El problema en este post es que a los jóvenes no se les pide
un esfuerzo, como el que hemos tenido que hacer todos para tener nuestra
vivienda, se les pide un suicidio económico, como ya estamos viendo en muchos
hogares creados en los últimos 3 o 4 años, donde en el mejor de los casos pasan
penurias para llegar a final de mes, los más, no llegan. El problema de este
post es que derivó, entre otras muchas cosas, a comparar el esfuerzo que tuvimos
que hacer una generación, con hipotecas a 15 años la de más larga duración y un
tercio de nuestros ingresos familiares, ingreso que generalmente sólo era del
marido, y si además la mujer trabajaba fuera de casa; iban sobrados para pagar
la hipoteca o podían aspirar a una vivienda mucho más grande y mejor, con la
situación actual. Hoy en día se les pide a los jóvenes que su esfuerzo no se
mida en esos parámetros, sino que paguen 30, 35 o 40 años de hipoteca
destinando más el 55% d los ingresos familiares y comprar un mísero piso de 70 metros cuadrados,
porque los altos intereses que nosotros sufrimos nivela la balanza. Con esos
intereses nuestra hipoteca no pasó de un tercio de nuestro sueldo como
mensualidad, si aplicáramos esos intereses hoy ,simplemente habría que destinar
el 100% d dos sueldos para pagarlas. Y
se les dice que así empezamos todos, con sacrificio y empezando con algo
humilde para luego dar el salto a algo mejor. A mi esa comparación me parece muy
desnivelada en perjuicio de los jóvenes de hoy. ¿Pero a qué algo mejor van a aspirar si el
cuchitril por el que pagan 6 veces más de lo que les costó hace poco menos de
15 años a los que compraron ( y a los cuales le queda poco para terminar de
pagarla con poco más de 40 años de edad) les va a consumir más de la mitad de su
tiempo de vida?. Si cuarenta son los años, pero no los que van a tener al terminar
de pagarla, sino durante los cuales tendrán que hacerlo para terminar de pagar
con 65 o 70. ¿Qué futuro se les está ofreciendo a esa juventud?, ¿ese es el
sacrificio que todos hemos tenido que hacer?. Y además en este post y otros se
les ha tachado poco menos que de vagos y maleantes por no comprar vivienda y sin
embargo ir al cine, al bar o cenar en un
restaurante, curiosamente lo que pudimos hacer los que nos hipotecamos hace
años mientras pagábamos nuestra hipoteca y lo que no pueden hacer el la gran
mayoría de los casos los hipotecados estos últimos años.
Yo conozco a muchos jóvenes que no compraron hace 2, 3 o 4 años y siguieron ahorrando, y no
compraron porque no quisieron, no porque no pudieran, que poder, y es una de
las razones por la que se ha llegado a esta situación, ha podido hacerlo cualquiera.
Crédito le daban al primero que entrara en una entidad bancaria solicitándolo,
aunque no reuniera las condiciones y márgenes de seguridad para que así fuera.
Y así les va ahora a la mayoría de ellos por no medir el riesgo e implicaciones
de hipotecarse en esas condiciones ni tener un duro ahorrado ni un banco que les
pusiera los pies en su sitio. Esos deben ser los jóvenes y esforzados trabajadores, mientras los que se negaron son
los vagos y parásitos en casa de los padres por no hacerlo. No me extraña que
muchos de ellos entren en este foro a degüello, cosa que no comparto, porque
aunque entienda cierto afán de revanchismo con todos aquellos especuladores que
han seguido inflando el mercado inmobiliario y alentando la subida de precios; cosa por la cual la mayoría de los que consideraban que las condiciones para comprar
una vivienda eran ya inaceptables hace años y no compraron, se han visto año tras año más alejados de poder hacerlo sin arruinarse la vida;no se puede meter en un mismo saco a todo el mundo y dar por hecho que todo el
que vende es un especulador, como tampoco se puede meter en el mismo saco a
todos los jóvenes y decir que es un vago o un muerto de hambre todo aquel que
no ha comprado una vivienda. Tampoco se puede acribillar con comentarios
malintencionados, como pasa en otro post, a alguien por el hecho de querer
vender una vivienda, sin saber siquiera qué situación le conduce a hacerlo. Se
le puede aconsejar qué hacer, cada cual de la forma que cree conveniente según
su lectura de la situación actual, pero sin menospreciar tampoco a los que
opinen que la situación actual recomienda hacer una rebaja en el precio, como
también se ha reprochado a otros que así lo hicieron. No sé quién empezó toda
esta avalancha de descalificaciones, pero es tan fácil como leer el post para
verlo, y sin dar importancia a quién empezó o quién dejó de empezar, lo que es
claro es que la falta de respeto se han cruzado desde las distintas partes. Si
se pide respeto, se ha de empezar por no haberlo faltado nunca . Si se pide
empatía, se ha de empezar por tenerla e intentar comprender también la posición
del otro. Esto es un foro de debate para que cada cual exprese sus opiniones
sobre lo que ha sido o cree que puede ser el sector inmobiliario, y es muy
libre de apoyar sus argumentaciones con artículos de prensa o lo que considere
oportuno sin ser vilipendiado por ello, sin ofender a nadie y sin que nadie
debe sentirse ofendido por ello.
Yo no soy muy optimista en cuanto a los pronósticos para los próximos años en el tema
de la economía en España y fuera de ella, pero me parece triste que un sector
que puede ser tan pesimista como yo en ese sentido, se alegre de ello para de
esta forma poder acceder a una vivienda, porque como ya comenté en otro post de
forma idéntica a la opinión en ese sentido de otro participante, la crisis la
vamos a sufrir todos en mayor o menor medida. Pero igualmente triste o más es
que estos últimos años haya pasado lo que ha pasado y que nadie haya hecho nada, teniendo que ser
una crisis (bajo mi punto de vista va a ser bastante grave) la que equilibre
nuevamente las cosas. Como ya dije, para repartir beneficios no existimos, para
hacerse ricos ya están unos pocos…..pero para repartir pérdidas estamos en primera
línea como la infantería. El problema es que las pérdidas en mayor medida la
van a sufrir no los que han provocado esta crisis, sino los españolitos de a
pie que se están jugando su dinero en una transacción inmobiliaria del tipo y
por la circunstancia que sea, comprando o vendiendo. Ricos con la vivienda se
han hecho estos últimos años y desde tiempo inmemorial, mucha gente, pero
pobres y ruinas financieras también han acompañado al sector inmobiliario todo
ese tiempo.