Yo he desmontado dos sanitarios completos en casa, y no tiene mayor complicación. Es tal como te dice Santy. Para la salida del agua, tienes que comprar una rosca macho de la medida que corresponda (en fontanería hay dos medidas, ambas inglesas, 1/2 y 3/4 de pulgada respectivamente). A ese tapón le pones 18 vueltas de teflón, y lo roscas a la salida del tubo, con la llave que corresponda, o llave inglesa, si sobresale lo suficiente de la pared. En caso de que te quede adentro de la pared, haces un corte redondo lo suficientemente grande para que quepa el tapón dentro (con un escoplo, dando golpecitos) limpias bien la rosca interior de piedrecitas y polvo, y a continuación colocas el tapón con una llave de tubo apretando bien fuerte. Debes cerciorarte muy bien de que no pierde nada de agua, yo lo hago con un trozo de papel de periódico embutido. Si a las dos horas el papelito está seco, no hay nada que temer, probablemente. Si pierde, intenta apretar más la rosca.
En cuanto al desagüe, puedes comprar simplemente un tapón de PVC de la medida interior, y colocarlo de forma que esté bien sujeto, ni se caiga ni se mueva por nada. No lo pegues con adhesivo de PVC , es irreversible, y para reutilizarlo tendrías que romper el tubo de nuevo. Mejor silicona. La observación de Santy es inteligente, déjalo lo mejor posible, porque nunca sabes cuándo volverás a necesitar ambas cosas, tú o los futuros moradores de la casa. Un saludo...