Hola Sandakota:
Las pieles de color claro se frotan con leche o con limón, insistiendo cuantas veces sea necesario pero sin que llegue a calarse (es mejor dejar que se seque y seguir al día siguiente). Las pieles oscuras se frotan con zumo de limón o con un remedio muy curioso: el zumo de tomate crudo. Si quedan restos, se deja medio tomate sobre la mancha una media hora y, después, se pasa un trapo mojado en agua con zumo de limón. Si ves que la piel se ha resecado, extiende con la mano un poco de crema hidratante, masajeando hasta que se absorba del todo.
Espero que esto te sirva de ayuda. Suerte.