Mi gata Noa se odia tanto ir en coche que cuando ve "movimiento" por la casa, maletas, etc...se va escondiendo porque huele que habrá viaje. la semana pasada fuí al piso unos días y como íbamos a volver al pueblo en unos días dejé por toda la casa maletas, bolsas, etc...que iba preparando.Pues la pobre pasó los días echando siestas en sitios recónditos donde no se pueda pillar temiendo que en cualquier momento toque viaje. O cuando se fueron mis padres de vacaciones a élla no le tocaba pero por si acaso al ver sus maletas también se escondió. En el viaje, (va en los asientos de atrás atada con correa al cínturón de seguridad porque pesa 8 kilos y más en verano no meto a esa pobre en un agobiante transportín)va quieta tumbada, una época en que iba suelta pero con una mosquitera(simbólica, disuasoria,pues ni hacía falta)separandola de la parte delantera tampoco intentó nunca pasar adelante ni revolverse, pero eso sí, durante todo el viaje va maullando, es mi banda sonora cuando conduzco(las pastillas tranquilizantes las probé y da pena verla luego que se cae toda, además en el viaje sigue atontada pero intentando maullar, etc...no se las vuelvo a dar para hora y media de viaje). Y a la pequeña sí la tengo que llevar en transportín porque no me fío de élla , esa sólo maúlla a ratos , pero a veces le dan arranques e intenta coger la manta de protección de los asientos y meterla en el transportín, le dan como ataques momentáneos de nervios , más al viajar con calor(por eso intento viajar de noche o con la fresca, y atando al transportín un bloque de esos azules del congelador(por fuera) para que le vaya un poco de fresco(mi coche no tiene aire acondicionado).Por la pequeña no puedo llevarlas sueltas con la mosquitera como antes a la grande , porque esa lo rompe todo con las uñas, ni atada como a la otra, por si se ahorca haciendo alguna cosa rara con la correa(menos mal que es pequeñita y tiene espacio ahí dentro para ir bien tumbada). La recompensa que reciben es lo bien que se lo pasan al llegar al pueblo, acostumbradas a piso tener un patio (del que no pueden escaparse) donde cazan bichos, ven pájaros, duermen en el jardín(me da igual si me aplastan algunas plantitas, éllas son mis niñas, y así duermen la siesta fresquitas fuera pese al calor), así se les olvida pronto el rollo del viaje. Y de vuelta al piso también les estimula inspeccionar y oler que todo está en orden, etc... así que creo que merece la pena que pasen ese mal rato, luego se las ve felices. A la grande ya no le sale tanta caspa por estrés tras los viajes , eso es que se está acostumbrando.