Hola, yo te voy a contar mi experiencia. Cuando llegó Chibiusa a casa, Sonia, mi otra gata, ya llevaba solita en casa 5 años. Era una gata muy celosa y dominante, que no aceptaba a nadie de fuera. Chibiusa llegó a casa casi muerta, porque me la encontré llena de gasolina, no andaba bien y estaba muy flaquita. Desde el prime momento estuvieron juntas, con vigilancia, pero juntas, porque mi madre estaba en casa con ellas todo el día. Sonia no la quería ni ver, pero la peque se acercaba a ella (era muy descarada) y la mayor no la hacía nada, no sé si por instinto sabía que estaba malita o qué. En todos estos años se han peleado mucho, pero luego se buscaban. Sonia hacía que pasaba de ella, porque era como una abuelita gruñona que se tiene que quejar por todo. Eso sí, las dos se querían pero a su manera.