Hay muchas frases hechas, que las decimos pero no sabemos de dónde vienen por ejemplo:
QUIEN VA A SEVILLA PIERDE SU SILLA
Este dicho data del siglo XV cuando un sobrino de Alfonso Fonseca, prelado de Sevilla, fue nombrado arzobispo de Compostela. Como en aquella época había muchos disturbios en Galicia, Fonseca decidió ir personalmente a Santiago para preparar el camino. La sorpresa se la llevó cuando al volver a Sevilla comprobó que su sobrino le había robado el cargo de prelado.
En la época de la reforma luterana, los partidarios de cada tendencia se distinguían de otros por sus chaquetas. Como el forro tenía otro color, los partidarios de uno u otro bando las volvían de vez en cuando del revés, para despistar o pasar inadvertidos. Cambiar de chaqueta se quedó como frase que definía un cambio oportunista de opinión.
Al colocar una escalera contra una pared, se forma una especie de triángulo con el suelo. En muchas religiones, esta figura geométrica simboliza la divinidad. Por eso, muchos consideran que, al pasar por debajo de una escalera se está haciendo una intromisión en terreno sagrado. Esta acción podría desatar las iras de los dioses y traer mala suerte.
Este refrán procede del libro Secreto Tíbet de Fosco Moraini, en el que nos cuenta cómo una comunidad de monjes japoneses tenía una regla que sólo les permitía comer carne de animal marino. Entonces, listillos ellos, decidieron llamar al jabalí "ballena silvestre" y desde ese momento se comían al puerco sin ningún escrúpulo.
Cuéntase que un día un mendigo pidió ver al cardenal Mazarino, primer ministro de Luis XVI, para hacer le saber la penuria que padecía. Después de dudarlo bastante, el cardenal aceptó recibirle, pero con una condición: el pobre hombre tenía que expresar sus deseos en dos palabras. Este, obediente, entró en el despacho y dijo: "Hambre, frío...". Mazarino, volviéndose a su secretario, contestó: "Comida, ropas...". La entrevista había terminado, pero dejó un buen ejemplo: "A buen entendedor, pocas palabras".
PONER LOS CUERNOS
Según dicen todos los diccionarios, "*** es todo hombre cuya mujer es infiel". Pero, ¿por qué los engañados son *** y no rabudos, peludos o dentones? Porque, por lo visto, poner los cuernos deriva del viejo símbolo del buey, ese viejo animal castrado, que se somete paciente al trabajo que le impone su amo. De ahí, que los maridos o esposas infieles, le pongan los cuernos a su pareja. Esta expresión empezó a usarse en España hace cuatro siglos, pero pronto se extendió al resto de Occidente. Hoy no hay nadie en este planeta que no sepa qué quieren decirle si le señalan con los dedos abiertos a modo de cuernos.
Cuentan que en cierta ocasión Voltaire invitó a su castillo a un filósofo que, aunque muy ingenioso, tenía fama de abusar de la generosidad de sus amigos. Tanto era así que la visita, que en un principio iba a ser de días, se prolongó por espacio de varios meses. Como Voltaire intuía que su acomodado huésped no tenía ninguna gana de despedirse de él, un día comentó entre algunos amigos la diferencia entre don Quijote y este caballero y es que mientras aquél tomaba las posadas por castillos, éste toma los castillos por posadas. "este se lo dedico a mi cuñado" jajajajjaa
MANDAR A LA PORRA
En la antigua ordenación militar, el tambor mayor del regimiento portaba un largo bastón al que se le conocía con el nombre de la porra. Era hincado en un lugar determinado del campamento y señalaba el punto al que debía retirarse todo soldado sancionado con un arresto. Con el tiempo, esta forma de arresto fue suprimida, pero la frase, con una gran carga despectiva, quedó incorporada al lenguaje popular.
A veces no nos fijamos en la belleza, sino en otras cualidades que hacen deseable a una persona. Mirabeu, célebre personaje de la Revolución Francesa, tenía la cara llena de cicatrices a causa de la viruela. Sin embargo, su fama de seductor era bien conocida. En una ocasión fue acusado de seducir a la esposa de un marqués. Mirabeau, en su defensa, pidió a la acusación que colocara su retrato sobre la mesa. Y fue absuelto.
MAS VALE TARDE QUE NUNCA
Esta famosa sentencia tiene su origen en un filósofo de la antigua Grecia, Diógenes Laercio. Ese hombre, cuando ya gozaba la vejez, sintió unos deseos irreprimibles de estudiar música. Alguien cercano a él, al conocer tal propósito, recordó al sabio que ya era demasiado mayor para enredarse con esas contemplaciones. Diógenes, sin inmutarse respondió con la archiconocida frase.
En el pasado era creencia generalizada que el "gusanillo" mañanero, un supuesto parásito alojado en el estómago, existía realmente, por lo que se hacía preciso eliminarlo, o por lo menos adormecerlo, mediante un buen trago de alcohol. Y aunque ahora se sabe que tal gusano es una invención, el dicho permanece vigente como hábito de obsequiarse en el desayuno con una copa mañanera.
El dicho "se multiplican como las ratas" es cierto. Las ratas se multiplican tan rápidamente que, en solo 18 meses, una pareja de estos roedores pueden llegar a tener ¡un millón de hijos!
Yo tenía entendido que la frase "poner los cuernos" se remontaba a los vikingos, cuando el jefe usaba su "derecho" a "dormir" con la mujer de cualquiera colgaba su casco para no ser molestado...
Pero no tengo tan claro que el casco de los vikingos llevase cuernos... asi que igual es más factible tu explicación.
Se trata de una expresion muy castiza.Antiguamente en Madrid, cuando aún habia tranvias, el tranvia numero ocho era el que llevaba a los chulapos y chulapas a la verbena.
Antiguamente muchos marineros no sabian nadar, era costumbre que se dejaran el pelo largo para que si caian a la mar loa agarraran " por los pelos" para salvarlos.
Su origen se remonta al reinado de Carlos III en la España del siglo XVIII, cuando se estableció el juego de la lotería organizada por el Estado, que garantizaba el pago de los premios, razón por lo que el juego citado se popularizó de inmediato. Dícese que los primeros ganadores de aquella lotería española, para celebrar su reciente e inesperada fortuna, solían arrojar desde las ventanas de sus casas todo aquello que ya no iban a usar más: ropas, platos, muebles y muchos otros enseres. Por extensión, hoy la frase se aplica, fundamentalmente, a aquellas personas que viven por encima de sus posibilidades económicas.
Su origen se remonta al reinado de Carlos III en la España del siglo XVIII, cuando se estableció el juego de la lotería organizada por el Estado, que garantizaba el pago de los premios, razón por lo que el juego citado se popularizó de inmediato. Dícese que los primeros ganadores de aquella lotería española, para celebrar su reciente e inesperada fortuna, solían arrojar desde las ventanas de sus casas todo aquello que ya no iban a usar más: ropas, platos, muebles y muchos otros enseres. Por extensión, hoy la frase se aplica, fundamentalmente, a aquellas personas que viven por encima de sus posibilidades económicas.
-Resulta que san francisco de asis era "el pater comunitatis", es decir el padre de la comunidad de hermanos de prior. Si tomamos la primera silaba de cada palabra, tenemos el famoso Paco.
Para ponderar la fealdad de alguien se dice que es más feo que Picio, supuesto personaje a quien de feo que era, al morirse le dieron la extremaunción con caña, por lo asustado que estaba el párroco. El autor José María Sbarbi asegura haber hablado con personas que conocieron a Picio, un zapatero de principios del siglo XX que vivió en el pueblo granadino de Alhendín. Se dice que este hombre fue condenado a muerte, pero que hallándose en capilla recibió el indulto. La impresión de la noticia le produjo la pérdida total del pelo, aparte de una serie de increíbles deformaciones en el rostro que le hicieron pasar a la leyenda española como símbolo extremo de la fealdad física.
El origen de esta expresión se remonta a los tiempos en los que se puso de moda un juego que consistía en el lanzamiento de un tejo con el objetivo de derribar un trozo o taco de madera colocado a cierta distancia. Alrededor de este espectáculo se reunían bastantes curiosos y los jugadores que no eran capaces de insinuarse directamente a la persona que les había llamado la atención, lanzaban el tejo a sus pies como manifiesto signo de interés.
-En la antiguedad se creia que las personas poseian malos espiritus en su interior. De esta forma cuando estornudaban pensaban que los expulsaban, para que el cuerpo quedase en calma, se decia Jesús.
Una hipótesis acerca del origen de "Pepe", propone que en tiempos antiguos, cuando se hacia referencia a san José, se le llamaba Jesus Christi Pater ***tivus, que significa padre ***tivo (adoptivo) de Jesucristo. Con el tiempo, los copistas usaron la abreviación JHPP y después PP. De esta abreviación, dicen, salió el hipocorístico "Pepe".
A los "Pepes", que no les hace mucha gracia su relación con el término "***tivo" -por aquello de los albures-, les tengo una buena noticia: en realidad, el origen de "Pepe", como casi todos los hipocorísticos, nace en el ambiente familiar y es fácil de entender cuando sabemos que, en la antigua España, el nombre era "Josepe", como se ve en el siguiente texto del año 1400: "...E pasaron omnes mercadores; e corrieron, e alçaron a Josepe del pozo, e vendieron a Josepe a los Moros por veynte pesos de plata".No es difícil imaginar a un niño pequeño llamado Josepe, que al querer decir su nombre pronunciara "Pepe". Los padres, a manera de solidaridad, y de cariño, le seguirían llamando así.