Yo siempre me iba a la biblio de la facultad, para las sesiones de estudio largas. Allí ver a todo el mundo estudiando me motivaba un montón. Además, como no había otra cosa que hacer, pues no me distraía con nada. Me llevaba siempre libretas y bolígrafos de colores. Siempre lo he hecho igual, leer texto, buscar los puntos más importantes, escribir, leer lo escrito, buscar los puntos más importantes, remarcarlos, leerlos un rato... todo de colores...
Además al mediodía iba a un bar muy chulo a comer un frankfurt, me ponía la meta de no ir hasta que no tuviera resuelto tal tema, y cuando lo conseguía pues salía a comer.
En casa, me era más difícil, pero por ejemplo el piano, no lo podía estudiar en ningún otro sitio... así que me marcaba metas, hasta solucionar tal problema no puedo parar, o no puedo comer nada, y cosas así. Siempre me ha funcionado marcarme metas.
Aunque me alegro un montón de no tener ya que estudiar, jajajajaja!