Te cuento ...
En nuestra boda hubo dos lecturas : una la leyó la sobrina de mi chico y la otra mi hermana .
La de la sobri fue ésta :
PRIMERA LECTURA     Jezabel León
Lectura del libro del Eclesiastés (3,1-8.11)
Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo:
Su tiempo el nacer y su tiempo el morir, su tiempo el plantar y su tiempo el arrancar lo plantado, su tiempo el matar y su tiempo el sanar, su tiempo el destruir y su tiempo el edificar, su tiempo el llorar y su tiempo el reír, su tiempo el lamentarse y su tiempo el danzar, su tiempo el lanzar piedras y su tiempo el recogerlas, su tiempo el abrazarse y su tiempo el separarse.
Su tiempo el guardar y su tiempo el tirar, su tiempo el rasgar y su tiempo el coser, su tiempo el callar y su tiempo el hablar. Su tiempo el amar y su tiempo el odiar, su tiempo la guerra y su tiempo la paz.
Dios ha hecho todas las cosas apropiadas a su tiempo y ha puesto la eternidad en el corazón de los hombres.
Y la de mi hermana ésta (a mi me encanta ... )
SEGUNDALECTURA 
Texto del libro “El Profeta “de Khalil Gibran
Entonces, Almitra habló otra vez:
Qué nos diréis sobre el Matrimonio, Maestro?
Y ésta fue su respuesta :
Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Estaréis juntos cuando las blancas alas de la muerte esparzan vuestros días.
Y también en la memoria silenciosa de Dios estaréis juntos.
Pero dejad que crezcan espacios en vuestra cercanía
Y dejad que los vientos del cielo libren sus danzas entre vosotros.
Amaos con devoción, pero no hagáis del amor una atadura;
Haced del amor un mar móvil entre las orillas de vuestras almas.
Llenaos uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de una misma copa.
Compartid vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.
Cantad y bailad juntos y estad alegres,
Pero que cada uno de vosotros sea independiente.
Las cuerdas de un laúd están separadas
Aunque vibren con la misma música.
Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro corazón se adueñe de él,
Porque sólo la mano de la Vida puede contener dos corazones.
Y permaneced juntos, pero no demasiado juntos,
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble .