En fin, me seca el pelo un tío bastante seco, y viene la encargada a hacerme el "peinado" por llamarlo de alguna manera. No me preguntó en ningún momento qué quería, me hizo lo que le dio la real gana. Un churro de recogido con un tupé que parecía una abuela. Yo tengo bastante pelo y rizado, y me lo hizo con el pelo liso, y claro, yo le dije q no parecía yo, entre el color y ese pelo tan lacio, pues que yo, que yo lo quería rizado, pero no mi rizo, sino un poco más grande, y semirecogido, no esa mier.da de moño que me había hecho.
De mala manera me suelta un poco el pelo y me deja lo de arriba recogido, como si me lo hubiera hecho yo, vamos. Le insisto en que lo quiero rizado y me dice q eso es con tenacillas, la miro y le digo, pues tú sabrás que eres la peluquera.
De mala manera otra vez me pasa las tenacillas, y nada, no esperó ni a que se calentaran, ella sólo me decía "te haces a la idea de que quedará así". No me lo podía creer, en serio, tenía unas ganas de llorar y de irme que no os imagináis.
En fin, que al ver que no me hacía nada de lo que le decía, le dije q me iba, y me quita las cuatro horquillas que llevaba puestas y me deja el pelo suelto. Eso ya fue el remate. O sea que voy a la prueba de peinado, y salgo sin peinado y con el pelo de otro color, era como si me hubieran puesto una peluca.
Sólo pensaba en salir de allí, así que aunque ahora pienso que fui ***, pagué nada menos que 100 euros por la mier.da que me habían hecho, aunque le dije que me pasaría si no se me quitaba el tinte este.
Cuando llegué a casa vi que tenía toda la cara llena de manchas marrones que no se me van, de momento, y unos pendientes de perlitas blancas, del mismo color que mi pelo, y que por supuesto no volverán a su color anterior.
Vamos, un despropósito tras otro.
Hoy me he lavado el pelo y no ha salido una gota de tinte. El agua transparente. Yo creo que esto no se va. Y encima es más oscuro que mi pelo, así que ponerme ahora mechas rubias, pues va a cantar un montón, y quedará muy feo. Y echarme otro tinte más claro, y después mechas, acabará quemándome el pelo. Así que así estoy, que ni puedo dormir.
De momento les he mandado un mail a su página poniéndoles de vuelta y media, y esta semana pasaré por la peluquería a ponerles a parir y a pedir que me devuelvan mi dinero. Ni siquiera quiero que me arreglen lo que han hecho, porque por supuesto no me fio nada de nada.
Gracias por leerme, al menos me he desahogado. Y espero que tengáis más suerte vosotras.