hola. creo que influye mucho la manera en que los padres tomamos las cosas. si tu hija ve que pones todo el empeño en que no se chupe el pulgar, es posible que lo haga con más insistencia.
mi hija se chupó el pulgar de los 3 a los 6 meses. jamás usó chupete, de hecho se sorprende mucho cuando ve un bebé con uno en la boca, pues en casa nunca los ha visto. cuando empezó con el pulgar no le hicimos caso, a pesar de las duras críticas familiares (que si los dientes, que si se lo chupará hasta que se case...) y como por arte de magia, un día sin más, dejó de hacerlo.
yo con lo del chupete no estoy muy de acuerdo, porque se lo podrás quitar, pero llorará, te dará pena, se lo darás de nuevo y en el peor de los casos, volverá al dedo, o al menos eso creo yo.
prueba a observarla (sin reñirla ni hacer ningún comentario al respecto) y comprobar en qué momentos se lo chupa más: viendo la tele, cuando esta nerviosa, cuando tiene sueño... y según lo que concluyas intenta darle una distracción para las manos en ese momento. por ejemplo, si se lo chupa viendo la tele, prueba a comprarle una pelota de esas que se estrujan para relajarse. así poco a poco asociarála relajación con otra cosa que no sea succionar, ya sea el dedo o el chupete. llevará tiempo, pero puede se efectivo.
si es algo coqueta prueba a pintarle las uñas y dile que mientras las lleve pintadas no se puede chupar el dedo, porque se estropeará la pintura, o algo así. al principio le quitas la pintura a los 5 minutos, luego a los 10... así aprenderá a controlarse conscientemente. si la pillas chupandose el dedo con las uñas pintadas, no la regañes, dile que se ha equivocado y le quitas la pintura sin más.
espero que te sirvan mis ideas.