Siempre se dice que los padrescrían ya los abuelos malcrían. De hecho, la mayoría de los abuelos hacen con sus nietos cosas que no hicieron con sus hijos. Yo lo veo en mi suegro, que está verdaderamente prendado de mi hija (es su primera y única nieta en una familia en la que la inmensa mayoría son chicos); vamso, que hace con él lo que quiere, y el pobre se lleva unos malos ratos cuando la ve llorar que pa'qué. Mi suegra, sin embargo, es estricta (en el bueno sentido de la palabra), y no le pasa ninguna tontería,y eso me gusta. Mi madre, mitad y mitad, intenta no responder a caprichos tontos de Maialen, pero a vecescede, ¿y quién no?.Luego está una de mis hermanas, que vive en Madrid, y que nopasa vez que venga a Bilbao sin traerle algo (ropa, juguetes, accesorios,....; no sé de qué me extraño, si conmigo era igual).
En canmbio, Maialenn sabeque conmigo no puede pasarse ni un pelo y que no consiento que llore por tonterías o caprichoso para conseguir algo. Pero también sabe que soy su "madre preferida", como me dijo anoche (coñe, si no tienes otra, ja, ja ja).
Sobre los regalos, ahora intento decirle a mi familia que se controle, que juguetes tiene un montón y a la mayoría no le hace ni puñe terocaso, lo que no quita para que caiga siempre alguno en cumpleaños, Reyes u Olentzero (son niños y les hace ilusión).