Yo estoy separada y la custodia de nuestros hijos la tengo yo. Y peleé por ella como una leona. Y, os lo aseguro, lo hice pensando en los niños. A mi no me hubiese importado mucho que la custodia la tuviese su padre si creyese que iba a "saber". Pero siempre he pensado que aunque quiere mucho a sus hijos no lo haría bien. Alguna vez he escrito aquí sobre los problemas que tengo con él, desde antes de que empezásemos con la separación me ha parecido que no anda bien de la cabeza. Es muy inestable.
Existía también la posibilidad de la custodia compartida y en un primer momento estuvimos barajando esa opción. Pero un día me desperté y decidí que era mejor para los niños que estuviesen con él o conmigo. Si la custodia la tuvieramos los dos, con la forma tan déspota con la que me trata y con ese desprecio y falta de respeto, hubiésemos estado todo el día de gresca. Y así se lo dije, quepensaba que era mejor que estuviesen solo con uno de los dos (con visitas y demás del otro, claro). Y según ha ido transcurriendo el tiempo estoy más convencida de que hice bien. Los niños necesitan una casa, su casa, en la que se sientan cómodos, relajados. A ellos les da pereza irse cada dos fines de semana, se cansan. Si a eso hubiésemos unido la tensión entre los dos padres hubiésemos acabado en el manicomio.
Lo que yo considero mejor solución es como está mi pareja. La custodia la tiene la madre y él está allí para todo lo que se pueda necesitar. Lleva a su hijo al gimnasio, a la piscina, le recoge por la noche, y alguna vez cena con él pero otras lo lleva a su casa. Si tiene necesidad de que le explique algo de alguna asigantura, allí está, incluso en casa de la madre, sin problemas. Les ha montado los ordenadores, el tdt y lo que haga falta. Y todos lo problemas sobre la educación de los hijos los hablan entre los dos. Los hijos tienen a su padre y lo saben. Incluso nos juntamos todos en los cumpleaños, incluidas suegras. Mi relación con su ex es buena. Han sabido separar perfectamente lo que era los hijos de sus problemas conyugales. Pero no han tenido la custodia compartida, porque han creido que los niños debían tener su casa. Antes, cada dos fines de semana dormían con él pero ahora que son más mayores pues van cuando les apetece, igual que a cenar o a comer. El les echa muchas veces de menos, pero sabe que así están mejor. Y, la verdad, sus hijos son un encanto. A mi me emociona como se preocupan cuando saben que mi hijo ha tendido alguna de sus fuertes discusiones con su padre, y como intentan hablar con él y tranquilizarle.
En resumen, mi opinión es que el tema de la custodia compartida es muy bonito en papel pero a la hora de aplicarlo no es simple. Y lo primero que se tiene que dar es que los padres se lleven muy bien. Y ¿cuantas separaciones conocéis en la que los padres queden tan amigos? Pocas, ¿verdad?
Las separaciones son una faena muy gorda para los hijos y lo primero son ellos. Encontrar la mejor solución para ellos no es tarea fácil.