Sin duda, a favor. Mi hija mayor no dormía más de 2 horas seguidas, el pediatra me decía que por su talla y peso no necesitaba las tomas nocturnas, es más, no sabía dormirse sin el pecho, se despertaba, tomaba un poquito y se dormía. Era un sinvivir, al día siguiente estabas de mal humor, con sueño, incluso tuve algún susto con el coche. Y la niña se mostraba irascible, estaba cansada todo el día, vamos, que no descansaba lo suficiente. Recordé el famoso libro que recomendábamos en la consulta y decidí ponerlo en práctica. El primer día tardó un cuarto de hora en dormirse. El segundo 10 minutos. El 3º se durmió solita sin llorar y las tres noches no despertó hasta las 8 de la mañana. En esos momentos de haber tenido al Estivill le hubiera dado un beso. La niña cambió de humor por completo, estaba mucho más alegre y descansada y me pregunté cómo no lo había puesto en práctica antes.
Con mi hija pequeña no ha sido necesario dejarle llorar ni un momento, simplemente he seguido las recomendaciones del libro desde el primer día del nacimiento, y la niña ha aprendido a dormir ella solita sin problema.
Desde el punto de vista psicológico, no hay estudios que confirmen que pueda ser perjudicial a largo plazo el método, como muchos afirman. El método se basa en el condicionamiento, en el que se aprende a relacionar una serie de estímulos (cuna, muñeco, chupete...) con algo fisiológico, que es el sueño, igual que enseñamos a los niños a comer con los mismos estímulos siempre (plato, cubiertos, vaso, babero, cocina... no se nos ocurriría, por ejemplo, darle de comer en el baño, pero sí que se nos ocurre, y hay quien lo hace, sacarle a dar una vuelta en coche por la noche, porque se suele quedar dormido en el coche). Se trata de un aprendizaje, y para mí no es nada cruel dejar que llore un minuto, si vuelves a ver qué le pasa y le hablas con dulzura, y le dices que le quieres mucho pero que es hora de dormir, con toda la naturalidad del mundo. Todos tenemos que dejarles llorar más tarde o más temprano. Cuando riñes a un niño porque ha hecho algo mal y le castigas, no puedes dejar de hacerlo sólo porque se ponga a llorar, forma parte de la propia educación.´
Por otro lado, el método no se trata simplemente de dejarle llorar y ya está, ´como ya hemos comentado hay que volver cada cierto tiempo para que el niño se de cuenta de que aunque no te vea estás ahí y no se sienta abandonado. Y por otro lado, cuando tildan al método de cruel porque al niño le puede estar pasando algo "de verdad", todas las madres somos capaces de distinguir el llanto "de verdad" del de "mentirijillas", y el hecho de haber utilizado el método no significa que no acudas cuando el niño ha tenido una pesadilla, o tiene miedo, o le duele algo, nada más lejos de los objetivos del método.
De todos modos, cada uno es quien tiene que ver su situación particular y ver cómo quiere educar a sus hijos, que los padres son los que más conocen a sus propios hijos y lo que les puede ir mejor.
Un beso y muy importante: no apliqueis el método sin leeros el libro, ni lo critiquéis sin haberlo hecho, porque sin leerlo no se entiende la verdadera filosofía del método y se malinterpreta.