Hola Zai, yo creo que lo que te ocurre es muy normal. A mí también me pasa con Hugo (23 meses), todavía no habla el pobre y cuando siente frustración el impulso que le sale es pegar a mí o a quien le esté "incordiando". Debes corregirle, debes demostrarle que "mamá no le pega a ella nunca y que eso está muy mal, fatal", sé que ahora piensas que no te entenderá pero si se lo dices con amor ella poco a poco lo irá comprendiendo. A mí con Hugo me sorprendió mucho esta conducta, con Marcos no me ocurrió. Yo jamás los pego pero Marcos sí que ha pegado a Hugo y él ha aprendido esta conducta de su hermano, Marcos lo aprendió en el cole. Al final, te das cuenta que aunque tú no pegues nunca a tus hijos la violencia es una forma más de expresarse del ser humano, es un sentimiento que hay que intentar pulir y llevarlo al terreno del cariño y enseñarles que hay otras vías de escape en vez de pegar.
Un abrazo.