Gracias a todas.
La verdad es que ahora ya está todo bien, pero tuve un embarazado bastante complicado, de muy alto riesgo. Hasta el quinto mes aproximadamente no pude contentarme con lo de mi embarazo, que fue el momento en que me aseguraron que el niño estaba bien.
Veréis, yo soy diabética, y en el momento de quedarme embarazada estaba mal controlada, sobretodo debido a otra enfermedad que había pasado hacia poquito y eso había hecho que me encontrase mal anímicamente. Cuando supieron lo de mi embarazo me dijeron que el niño podría tener ya una malformación cardíaca por mi mal control metabólico. Me ingresaron una semana y me hacían ir después cada semana a consulta. Me hicieron amniocentesis y un ecocardiograma para conocer el estado del corazón de Pablo. Los resultados finales los tuve hacia el quinto mes.
Independientemente del control de mi diabetes, tuve que estar controlada por mi hematologo, que no dejaba subir mucho peso y tuve que inyectarme heparina cada día en la tripa. El motivo fue porque a raíz de una trombosis venosa profunda que tuve, que desencadenó en una embolia pulmonar, me hicieron un estudio de coagulación y descubrieron que tenía una alteración en un gen de protombina, más o menos para que me entendáis, que en situaciones de riesgos, tales comoembarazo, inmovilizaciones, operaciones, anticonceptivos, el riesgo de sufrir trombo era elevadísimo, por ese tuve que tomar medidas preventivas con heparina, para no tener problemas yo tampoco. La verdad que lo pase un poquito mal, pero la verdad que he tenido suerte, el niño nació sanísimo, por el momento no tiene diabetes y a mi no me ocurrió nada.
El parto tuvo que ser inducido y acabó en cesárea porque no dilataba lo suficiente y además el niño era muy grandote. Pesó 3.950 Kgs, y midió 52.50 cmts., pero no si conoceréis que los niños de madres diabéticas son muy grandes. Imaginaos que con la cesárea y todo y el ginecólogo no podía sacarle.
Ahora estoy encantado con el peque y feliz de verlo así de guapetón.