Hola, Anasan, cómo te comprendo, a mi hija de 3 años y medio le pasa igual, tiene pánico. Hemos comprado una piscina de estas autoportantes, que cubre unos 60 cm. Cuando el sábado pasado empezamos a llenarla, la niña se metió (claro, todavía no estaba llena, le cubrñia casi por las rodillas) y disfrutó un montón. Pero al verla llena es lo que dices tú, se te cuelga del cuello y no se te suelta!!! Tiene pánico. Así que lo que estoy haciendo es acercarla al agua mediante aproximaciones sucesivas. El primer día fue meter los pies. El segundo hasta la rodilla. El tercero tocar con el pie el fondo y salir seguido, y así... el primer día el premio fue llevarla a los tiovivos del pueblo de al lado, que está en fiestas. Otro día un paquete de chuches... y así.
He comprado también un flotador especial (en principio iba a ser para su hermana, de 11 meses, pero por los kg que soporta vale también para ella, te pongo foto:
Como ves, es mucho más ancho que un flotador normal y tiene una especia de cestillo del estilo de los de los columpios, lo malo es que soporta sólo hasta 15 kg, así que no creo que te pueda valer. Te lo pongo como ejemplo, por si encuentras algo similar. Ayer conseguí que se metiera y le llevé por toda la piscina dando vueltas alrededor, y poco a poco se fue acostumbrando y hasta le decía adiós a su hermana, como si fuera en el tiovivo, así que poquito a poquito vamos haciendo progresos. Yo tampoco creo que sea cuestión de lanzarles a lo bestia a la piscina, por desgracia yo tuve en su día una monitora de natación de ese estilo, y tenía hasta pesadillas con la piscina, realmente lo pasé fatal. Al año siguiente me cambiaron de monitor y genial, aprendí a nadar superrápido, y practiqué la natación durante 15 años, así que ya ves la diferencia.
Te copio la idea de lo de las pegatinas por portarse bien y por valiente, seguro que le gusta a mi peque.
Con la pequeña, que tiene 11 meses como ya te he dicho, no hay tanto problema. Llora justo al momento de meterse, pero luego si se distrae con algo se le pasa, yo creo que es la impresión del contraste frío-calor, sin más. Con ella le coloco en el flotador este y me voy nadando agarrándome a él por toda la piscina, y la niña de momento le va perdiendo el miedo, creo que si hubioera hecho esto con la mayor así de pequeñita otro gallo nos cantaría.
Un beso y suerte, verás como pronto no lo sacas del agua, je, je.