Siempre que se habla de educación privada o educación pública empiezan a aparecer fantasmas de otras épocas. Que si clasismo, que si niños bien y... (¿lo contrario será niños mal?) etc...
Yo creo que la elección entre uno y otro sistema se basa en primer lugar, y más importante, en la economía. Pagar un colegio privado es algo que, a final de mes, pesa una burrada, por lo que si puedes (y quieres) lo pagas y si no, pues nada.
Discrepo con algunas voces de este hilo, una oposición te presenta como buen estudiante, no como buen docente. Yo he estudiado en colegios privados y luego en la Universidad Pública, en el colegio tuve profesores con una calidad docente excelente y otros patéticos, y en la universidad, idem de lo mismo. Evidentemente para obtener una una plaza pública, se piden unos requisitos que se basan en lo único objetivable para decidir quién se lleva la plaza, esto es, un examen. El exámen sirve única y exclusivamente para establecer un filtro ante el aluvión de demandas, puedes tener una nota excelente, quedarte sin plaza y al final acabar en la privada (conozco casos) .
Yo no creo que esté comprandounos mejores profesorespara mis hijos por llevarlos, que los llevo, a un colegio privado, pago por unos mejores servicios que los que recibo en la pública. La privada es una empresa y trabajan por objetivos, y ya empiezan a publicitar mucho sus aprobados en selectividad, los resultados en los concursos escolares de ortografía, matemáticas etc... ofrecen titulaciones adicionales de idiomas, informática que se obtienen durante la escolarización normal (o sea, no como extra) etc... Por otra parte por regla general quien invierte una cantidad de dinero considerable en el colegio de sus hijos, de algún modo se preocupa por su educación (seguro que alguien saldrá con lo de que les mandan a colegios caros porque es un signo de estatus, es posible, pero es una forma de preocuparse) sin embargo en los colegios públicos tienen que entrar todos, y mezclarán a críos cuyos padres estén realmente preocupados por la formación de sus hijos, con críos que pasen de todo con la connivencia de sus padres, y al final esos últimos son los que marcan el ambiente de la clase. Yo hace años estaba convencido de que llevaría a mis hijos a colegios públicos, pero desde entonces hasta ahora, se ha producido lo que yo creo que agudizó la curva descendente en la enseñanza: la pérdida absoluta de los conceptos de esfuerzo y disciplina. La enseñanza pública debería tener muchos mejores medios que la privada, pero tú puedes darles a los críos oro puro, y luego no crear las condiciones necesarias para que lo usen en su provecho, y de eso la culpa la tiene el sistema educativo, no los profesores ni los medios, sino un sistema al que sólo le preocupa (y ahora hemos tenido noticias muy cercanas) que los chavales aguanten en el colegio a costa de lo que sea.
Mi voto actualmente es para la privada