hola. mi hija tiene 19 meses y medio y come de todo pero en cantidades ridículas.
os cuento los sólidos que toma: dejó de tomar purés al año, que empecé a darle de primer plato una sopa de sémola de trigo y arroz hecha con caldo de pollo con verduras (aunque se la hago espesa y no queda caldosa, para que no se le llene la barriga con el caldo y tome más sémola). la cantidad que toma varía según el día, entre 40ml y 100ml. de segundo le doy una croqueta o hamburguesa o albóndiga de carne o pescado, pero suele tomar 2 o 3 bocados, sea la que sea. luego, cuando comemos nosotros nos pide algo, lo que más le gusta es el arroz (se lo come tal cual) o las lentejas (tampoco se las trituro y le gustan así)
de merienda, según el día, toma dos galletas maría o bien le hago un bocata pequeño y come 3 o 4 bocados. la fruta sólo la quiere en zumo y tiene que ser natural, así que le licúo fresas con piña y naranja (es lo que más me gusta a mí) y toma unos 30ml o 40ml.
para cenar, dos o tres bocados de lo que estemos cenando nosotros, bien sea queso, tortilla o bocata de jamón serrano con tomate.
durante el resto del día hace unas 8 tomas de pecho.
nunca ha tomado cereales hidrolizados (los de farmacia que van preparados para mezclar con la leche) ni sabe succionar de un biberón porque en casa nunca hemos tenido, pero está muy sana y la alimentación que lleva es variada. le gusta todo lo que prueba, incluso cosas muy especiadas (perejil, orégano, cominos, ajo...) y todo lo coge y lo come ella sola (maneja cuchara y tenedor más o menos bien) y lo mastica bien, pero se ve que su estómago es pequeño, jajajaja.
creo que lo más importante es dejar que coman lo que les apetezca, pues ellos saben más sobre su hambre que nosotros. si quiere poco, pues poco, si quiere triturado, pues triturado. no os vayáis a pensar que en su banquete de bodas van a pedir al camarero que le triture la langosta con un poco de salsa para que no esté seca. todos comerán de manera aceptable antes o después.
y que quede claro que no hay una sola manera aceptable de comer, sino muchas. a mi no me gusta el champiñón, mi marido no soporta los lácteos y sin embargo somos capaces de ir a un restaurante y pedir algo que nos guste a los dos.
hay que confiar más en nuestros hijos y menos en la dichosa tablita de percentiles.