VIAJAR CON EL CACHORRO
Si viajamos en avión
La IATA (Asociación Internacional Transporte Aéreo) prevé dos modalidades para viajar con animales:
· Como equipaje de mano. Si el animal más su transportín o jaula pesan menos de 6 kilos, puede viajar como equipaje de mano en la cabina de pasaje. Haremos la reserva con mucha antelación y avisaremos que llevamos un animal.
· En la bodega (para los animales de más de 6 kg.). Lo entregaremos en la terminal de carga 3 horas antes de la salida del vuelo.
En cualquier caso tomaremos las precauciones necesarias para que nuestro cachorro viaje cómodo y sin peligros; evitaremos viajar cuando haya demasiada gente o cuando haga demasiado calor.
El transportín, cesta o jaula en que viaje el animal deberá ser:
· Suficientemente grande para que el animal pueda estar de pie, dar la vuelta y acostarse.
· Fuerte, con asas, sin bultos interiores, para que no se lastime.
· Con fondo impermeable y suficiente material absorbente.
· Ventilado por dos lados opuestos, con rebordes o protecciones exteriores, para evitar el bloqueo del flujo de aire.
Además marcaremos la jaula con las palabras "ANIMAL VIVO", unas flechas Ý indicando la posición correcta, y una nota rogando atención a los empleados del aeropuerto. Añadiremos su nombre, dirección y número de teléfono.
Documentación qué deberemos llevar:
· Documentación veterinaria.
· Cartilla sanitaria.
· Certificado veterinario vigente en el que conste que el animal no padece ninguna enfermedad contagiosa o que le impida viajar.
La mayoría de las compañías suelen permitir un solo animal por vuelo con el equipaje.
Si viajamos en coche
El coche es el medio de transporte más común y sencillo para viajar con animales. Cuando lo precisa, el animal puede salir, pasear, comer, beber y hacer sus necesidades. Si no está acostumbrado a ir en coche, es aconsejable hacer recorridos cortos antes de realizar un viaje largo.
Si son pequeños pueden acomodarse en las cestas o bolsas especiales, que facilitan que se estén quietos y evitan los mareos; la bolsa o cesta debería situarse en una posición elevada para reducir el impacto del traqueteo. Comprobaremos que esté cómodamente instalado en su sitio, por su propio bien, y por la seguridad de todos los viajeros.
Los perros grandes deben ir sujetos. En los coches familiares, lo mejor es instalarlos en la parte trasera, separados del resto de ocupantes por una rejilla o un armazón extensible. En los demás coches, hay que colocar al animal en el asiento trasero, sentado en el asiento detrás del copiloto y sujeto con una correa. La Dirección General de Tráfico prohíbe que vayan sueltos tanto en el asiento trasero del coche como en el delantero.
Es recomendable llevar una toalla o una manta, que, además de proteger la tapicería del coche, dará un aire familiar al rincón asignado al animal.
Impediremos que saque la cabeza por la ventanilla. Puede causar otitis y conjuntivitis, o podría entrarle alguna mota de polvo en los ojos, los oídos y la nariz. El exceso de aire frío en los pulmones también puede provocar enfermedades.
Si tenemos que dejar al cachorro en el coche, aparcaremos a la sombra, sobre todo en verano, y dejaremos siempre las ventanillas un poco abiertas, asegurando que la abertura no le permita sacar ni trabar la cabeza. Necesita oxígeno y una buena renovación de aire para respirar bien. No nos ausentarnos durante demasiado tiempo ya que podría cambiar la zona de sombra, y si el sol calienta demasiado el coche, el cachorro podría sufrir un golpe de calor.
Durante el viaje nos detendremos cada dos o tres horas, para que pueda estirar las patas, beber y hacer sus necesidades. Antes de abrir la puerta, lo colocaremos en la bolsa o le pondremos la correa para impedir que salga corriendo y sea atropellado por otro coche.
No lo dejaremos nunca en el maletero. Los perros y los gatos suelen padecer claustrofobia y los gases por mala combustión pueden ser letales.
Tendremos especial cuidado con las retenciones de tráfico. Si estamos demasiado rato parados puede sufrir una insolación o golpe de calor; nos detendremos y saldremos a dar una vuelta.
Otros medios
Para viajar por mar, en tren o en autocar deberemos consultar a la compañía con la que viajemos si podemos llevar a nuestro animal y qué normas deberemos seguir para hacerlo. Dependiendo de la compañía y del recorrido (y por supuesto del perro) podremos llevarlo como equipaje de mano o deberemos facturarlo. Si lo facturamos nos aseguraremos que el cachorro viaja en condiciones favorables. En cuanto a los taxis, depende del propietario que el perro suba o no, excepto en el caso de los perro lazarillo a los que tienen la obligación de aceptar.