Es una enfermedad frecuente, principalmente en Razas grandes, bien alimentadas y de rápido crecimiento como el Pastor Alemán, Rottweiler, Pastor Inglés, Golden Retriever, y el Labrador Retriever aunque algunas pequeñas como el caniche y el bulldog inglés también lo sean.
Depende más que nada de que el criador se ocupe de evitar los cruces entre perros propensos a padecerla.