COMO SE DESARROLLARON LAS CLASES DE PERROS
El porceso de selección y refinamiento duró varios miles de años, y se basó en la necesidad de los humanos de buscar alimento, protección y compañía. Los perros tenían un excelente sentido del olfato y eran más rápidos y ágiles que los humanos; de modo que demostraron ser unos valiosos aliados cuando se trataba de seguir el rastro y dar caza a los animales, de los que los humanos dependían para abastecerse de comida, pieles y curtidos. Los perros también demostraron ser de utilidad para las tareas de vigilancia y defenza, así como para matar a las sabandijas y alimañas que se sentían atraídas por la comida de los campamentos humanos. Algunos lobos resultaban más adecuados para ciertas tareas que otros; así que la selección humana motivó una progresiva especialización de las diferentes calses de perros.
Durante la Era del Neolítico, que empezó hace aproximadamente 8.000 años, los humanos aprendieron a cosechar la tierra. También domesticaron cabras para sus granjas y se dedicaron a la cría de ovejas y ganado mayor. De este modo, empezaron a seleccionar a los perros para que les prestaran un nuevo servicio: guardar el ganado.
Al destinar a sus primitivos perros domésticos para distintos porpósitos, los humanos iniciaron de forma incidental la especialización o reporducción selectiva de los perros, en función de las carecterísticasque querían destacar. Entre estas, el temperamento, la forma y el tamaño del animal.
Se ha sugerido que entre las características del temperamento que los humanos deseaban acentuar en los animales, se encontraba la capacidad de ser juguetones, sociables y demostrar poca agresividad hacia los humanos, aunque tendencia a ladrar ante la aparición de los intrusos, rasgos pertenecientes al comportamiento típico de los animales jovenes. El efecto de esto fue que, pasado un período, la población adulta de perros mantenían muchas de las características propias de los cachorros. La ciencia ha demostrado a este fenómeno "neotecnia".
Para el desarrollo de un tipo específico de perro, la forma y el tamaño del cuerpo eran factores determinantes . Los perros para cazar a presas veloces necesitaban ser rápidos y ágiles, y, por consiguiente, relativamente ligeros de peso, con una estructura ósea esbelta, patas largas y espina dorsal flexible. Los perros grandes y fuertes se requerían para la caza de gacelas; sin embargo, los perros utilizados para la caza de la liebre eran de menor tamaño. Si el trabajo de un perro consistía en atrapar ratas o escarbar en las madrigueras de los conejos, entonces era preciso que el perro fuera rápido, ágil con patas cortas y cuerpo compacto.
Un perro para arrastrar y transportar cargamento tenía que ser fuerte, robusto y tener una notable masa muscular.
El temperamento era también un factor importante. Un perro grande destinado a tareas de centinela tenía que tener el suficiente coraje como para enfrentarse a un intruso y demostrar agresividad. Un perro igualmente grande destinado al transporte de cargamento, tarea durante la que de forma regular entraba en contacto con extraños, debía ser confiado y mantener la calma. Un perro de menor tamaño que se utilizara para perseguir ratas tenía que mantener su instinto cazador para poder dar una dentellada a las alimañas.