Hola a tod(@)s. Comparto bastante la opinión de Mónika. Un perro no es un juguetín, hablamos mucho del amor que hay que darles (¡por supuesto!), de los buenos ratos... pero por favor, no olvidemos la DISCIPLINA (no quiere decir dureza) que necesita un perrillo, igual que lo necesita un niño al que hay que educar. Aplicando las dosis necesarias de disciplina, juegos, cariños, etc., tendremos un compañero estupendo, y si no... puede resultar insufrible. Te aconsejo tratar con Mónika las técnicas de enseñanza como ella ofrece, pero no es difícil. Sólo hay que tener muuucha paciencia, buena voz al ordenarle, no repetir las órdenes constantemente sino de forma tajante y rígida, y cosas así, seguro que Mónika te da unas pautas correctas. Un abrazo.