DIA 133: Hoy me siento muy desgraciado. Llevo muchos días
subiéndome en la silla sin que pase nada, pero hoy me he subido y he comido del
plato que había en mi sitio y todos me han gritado y después me han pegado.
Espero que se les olvide y mañana me dejen subir.
DIA 150: Hoy he jugado con otros perros en el jardín, y me han
contado muchas cosas de los Altos que yo no sabía. Algunas son buenas y otras
no. La verdad es que me da un poco de miedo cuando hablan alto, porque después
siempre me pegan. Los otros perros tampoco saben que hacer. Simplemente se
resignan como hago yo.
DIA 180: Estoy muy triste. Mi papá Alto, ha llegado a casa y
yo estaba tan contento de verle que me he subido sobre él para lamerle la cara.
Él ha gritado, y yo me he tirado al suelo porque sabía que me iba a pegar, me
ha entrado tanto miedo que me he orinado y entonces ha aprovechado y me ha
restregado con el pipí a la vez que me pegaba muy fuerte. La señora alta ha
llegado y le ha gritado, y se han puesto a discutir. Yo me he escondido y aun
no me atrevo a salir.
Día 190: Hoy ha llegado mi papá alto y yo estaba escondido.
Se ha acercado a mí y me ha acariciado. Me duele la pierna porque ayer me pegó una patada cuando estaba
haciendo caca escondido en su habitación, pero hoy estoy muy feliz porque me ha
acariciado.
Día 230: Estoy preocupado. Hoy han faltado algunos amigos en
el patio. Bubu que es el más viejo de los perros del barrio me ha dicho, que
faltan muchos de los jóvenes cuando llega el verano. Yo soy joven y tengo
miedo. No quiero faltar...
Día 240: Los Altos están muy nerviosos, llevan varios días
preparando unos sacos en los que meten muchas cosas. Parece que vamos a ir a
algún sitio nuevo. Eso es bueno, me encanta compartir aventuras con ellos.
DIA 242: Esta mañana hemos montado en la caja móvil con
sillones. Hemos llegado hasta un bosque y mi papá alto se ha bajado conmigo. Me
ha puesto la correa y ha sido un poco brusco. Me ha atado a este árbol y se han
ido. Supongo que tendrán que preparar más cosas. Hace un poco de frío y espero
que vuelvan pronto. Cuando vuelva voy a lamerle mucho para que sepa que no
quiero que me lo vuelva a hacer, porque tengo un poco de miedo y me está
entrando hambre.
DIA 243: Me duele mucho la tripita y el cuello, me he hecho
daño en una oreja para liberarme de la correa. Me he cansado de esperar y me
vuelvo a casa. Les esperaré allí.
Día 244: Llevo desde ayer caminando y no he visto a nadie.
Tengo mucha hambre y lo cierto es que no encuentro ningún rastro. Estoy muy
débil y llueve mucho. Hace un ratito he empezado a toser.
Día 245: Me duele mucho. Esa caja móvil me ha hecho mucho
daño. Cuando he intentado pasar por encima del suelo negro, me ha golpeado con
todas su fuerzas y me he quedado aquí tirado. Un señor Alto se ha bajado de la
caja y se ha acercado a mí, me ha empujado con el píe y me ha dolido mucho más
pero no me he quejado para que no me pegase. Me ha tirado encima unas bolsas de
basura y se ha ido.
Hace frió y estoy empezando a temblar. Tengo miedo porque
nadie me quiere ayudar y yo creo que me estoy muriendo. Voy a lamer mucho a
cualquiera que se me acerque, sé que a los Altos les gusta.
Día 246: Me sigue doliendo mucho, pero estoy un poco mejor.
Un señor alto me ha cogido y me ha metido en una habitación en la que hay mucha
paja en el suelo. Me ha dado algo de comer y me ha echado una cosa que dolía
mucho en las heridas. Sigo mareado pero ahora estoy contento porque he
encontrado a un Alto bueno, que me va a querer.
Día 255: Cojeo mucho pero me pongo en pie. No como demasiado
pero no me quejo. He escuchado a otros perros, aunque no puedo salir de aquí.
Hacen mucho ruido, como si se peleasen. También escucho a muchos Altos
gritando.
DIA 260: Hoy, el señor alto me ha llevado a un sitio donde
había muchos otros Altos gritando y me ha dado mucho miedo. Como me he tirado
al suelo, me ha arrastrado hasta un recinto de madera, en el que había otro
perro muy fuerte. Cuando he llegado, el otro perro, que estaba muy asustado me
ha dicho que le dejase morderme un poco porque sino tendría que hacerme mucho
daño. Me dijo también que cuando acabase de morderme, que me quedase tirado y
me hiciese el muerto, y que cuando abriesen el recinto saliese corriendo.
Yo tenía mucho miedo y le he hecho caso. Me ha mordido muy
fuerte en el cuello, mientras los Altos gritaban mucho. Me ha dolido muchísimo
y he perdido mucha sangre. El otro perro ha sido bueno, y ha apretado sin
desgarrarme el cuello. Cuando le han dicho que me soltará me ha susurrado
pidiéndome perdón. Me ha dicho que a él también le pegan mucho sino lo hace, y
que a su hermano lo mataron con un palo, allí mismo donde estaba tirado yo,
porque un día no quiso pegarle a otro perro.
Cuando ha terminado, algo ha salido mal y me han arrastrado
hacia el exterior, me han llevado hasta cerca de un árbol, donde había otros
perros colgando. Todos estaban heridos pero aun podían hablar y me han dicho
que corriera...
Yo he salido corriendo con las pocas fuerzas que me
quedaban, y los Altos me han tirado piedras y me ha dolido mucho. Una de ellas
me ha dado en la cabeza y ahora solo veo por un ojo. Pero por fin vuelvo a poder
seguir buscando a mi papá Alto...
Día 261: Esta mañana me he acercado a un señor Alto que
estaba dando comida a las palomas, me ha gritado y me ha dado con un bastón.
Estábamos en un parque y yo me he quedado tirado en el césped sin poder
moverme.
Más tarde ha llegado ese señor con otro señor alto que traía
un palo largo con una cuerda y me ha atado por el cuello. Me he asustado mucho
porque creí que me iba a colgar como los otros Altos habían colgado ayer a esos
pobres perritos. Sin embargo, este señor
era muy bueno, me ha cogido y me ha metido en una caja móvil y me ha llevado a un sitio parecido a
donde nací, pero aquí todos están tristes. Bueno, no lo entiendo, por lo menos
me han dado de comer.
Día 262: Estoy muy débil, pero el compañero de la jaula de
al lado me ha dado ánimos. Me ha dicho que en el estado en el que estoy, lo más
probable es que me metan en la habitación del humo. Me ha dicho que todos los
que entran allí salen dormidos, y se van de ese barracón. Eso es lo que yo
necesito, dormir.
DIA 263: Hoy me han
sacado de la jaula para llevarme a la habitación del humo,... por fin.
Mientras me sacaban he lamido mucho al señor Alto, para que sepa que estoy
contento y para pedirle que me haga lo que sea pero que por favor que no me
duela.
Antes de llegar a la habitación del humo me ha entregado a
otro señor Alto. Me he quedado sin dormir.
Día 365: Hoy es mi cumpleaños. Quizás sea hoy el gran día.
Hace mucho, mucho tiempo que no puedo dormir. El amo Doc me ha enseñado muchas
cosas. Y pasa mucho tiempo conmigo. Es muy bueno, y siempre me acaricia antes
de hacerme daño.
Me ha a quitado la
pierna que me dolía. Y siempre me da de comer lo que más me gusta después de
ponerme esos cables que me hacen temblar y queman tanto. En realidad creo que
tengo mucha suerte, me paso el día tumbado en mi jaula, y siempre que me saca
es para estar un rato haciendo cosas conmigo. Desde la última vez respiro peor,
y tengo una herida grande en el pecho. Es muy bueno y me la cura todos los
días. Ayer hablé con Monky, el mono que vive en la jaula de al lado. Él tiene
unos hierros metidos en la cabeza, pero
dice que no duele demasiado sino te mueves. El amo Doc siempre viste de blanco,
y no le gusta que le manchemos, por eso cuando nos va a hacer heridas se pone
una mascara en la cara y un gorro. El otro día se llevó a Miko el ratón y le
escuchamos gritar de alivio, y después ya no le escuchamos más. Yo quiero que
me lleve de una vez. Aquí no se está mal, solo es insoportable cuando nos hecha
esos líquidos en los ojos. No sé a los demás, pero a mí me duele mucho, y estoy
varios días sin poder ver, pero yo le lamo mucho, y aun así no deja de hacerlo.
Día 380: Llevo dos días con los hierros puestos en la cabeza
y no lo soporto más. Me duelen mucho. Monky, que en paz descanse, me mintió.
Duele mucho de cualquier manera, durante el día y la noche. Y cada mañana,
cuando me saca de la jaula y me conecta a la caja de luces que tiene sobre la
mesa, me duele más todavía.
He decidido que hoy es mi último día. Ahora soy uno de los más
veteranos aquí, y he observado que si muerdes a uno de los Altos que llevan
bata blanca, inmediatamente te ponen una inyección y te quedas dormido muy
rápido... y yo quiero dormir. No sé por qué he venido al mundo si nadie me iba
a querer...
Ahí se acerca...
Espero que puedas perdonarme amo Doc... yo solo quiero...
dormir...”
FIN
Este capitulo lo hemos escrito con lagrimas en los ojos y
hemos llorado con toda nuestra rabia, al terminar, cuando hemos descubierto que
no hemos sido capaces, ni tan siquiera, de imaginar el sufrimiento que día a
día atormenta a tantos y tantos inocentes animalitos a los que abandonamos,
maltratamos o torturamos en todo el mundo.
Al lector no le pedimos que se implique, no le pedimos que
luche contra ello. Al lector solo le pedimos que no sea... uno más.
NO LE ABANDONES: JAMÁS PODRÁ
ENTENDER... POR QUÉ.
AUTOR- MOISES WEBER SUAREZ