En el caso de la carne, depende. Si la quieres cocer por "concentración", lo que se persigue es concentrar sus jugos (es decir, que el agua que tienen contenidas sus proteínas no salga para fuera) y esto se consigue por dos procesos:
a) Sellando la superficie externa con calor fuerte y caramelizando la superficie con la famosa reacción de Maillard.
b) Evitando que el agua retenida en las proteínas salga para fuera salando a última hora (incluso en el propio plato después de la cocción).
Por el contrario, si la quieres cocer por "expansión", lo que se persigue es que los jugos salgan hacia el caldo para darle sabor (caso de un guiso tradicional) en cuyo caso tendrás que hacer los procesos contrarios:
a) Evitar la caramelización externa y el sellado cociendo a baja temperatura y a fuego lento (la reacción de Maillard siempre se produce a temperaturas superiores a 70 grados y mejor a más de 100 grados).
b) Salar la carne al principio de la cocción, con lo cual se favorece por presión osmótica la salida de fluidos internos al exterior.
Ten en cuenta que las carnes " jugosas" son aquellas que tienen, en el momento de la muerte del animal, mayor capacidad de retención de agua y también mayor cantidad de grasa intramuscular (grasa que no se ve, la que vemos a simple vista es intermuscular o perimuscular). Estas carnes, normalmente de primera calidad (solomillo) normalmente se hacen por concentración, es decir, a fuego fuerte y con la sal en el crítico minuto, insisto que incluso en el plato. Las carnes de peor calidad (con mayor cantidad de colágeno) se sazonan justo antes de ir a la cazuela para que suelten en ella todos sus jugos.
Lo mismo dicho para la carne se aplica a la cebolla. Si se pretende que "sude" o se poche bien, que en definitiva suelte el agua intercelular, se pone a fuego suave y con sal, de preferencia tapada. Si lo que queremos es que quede al "dente", se "saltea" a fuego fuerte sin sal, y, obviamente, destapada. Para que "sude" (por expansión): temperatura suave, con sal y tapada. Para que quede al dente (por concentración): temperatura fuerte, salteada y sin sal.