Hola, amiga forera:
Yo tuve a mi madre muy hundida en una depresión, llegó incluso a dejar de hablar casi, estábamos comiendo en familia y detenía la mano con la cuchara llena a medio camino de la boca y se quedaba así...
Yo la ayudé con lo que es mi método para todos los problemas (y el de mi marido también, pero entonces aún no lo conocía, luego al conocerlo descubrí que en eso somos iguales).
Pues mi método de combatir los problemas es siempre el mismo: PASAR DE INMEDIATO A LA ACCIÓN. Parar de lamentos y elaborar un plan de acción encaminado a resolver el asunto.
Hice que mi madre se decidiera a ir al psicólogo para que le mandara un tratamiento, y al mismo tiempo empecé mi propio tratamiento. Me metí en internet y ví que a los depresivos les falta vitamina B12 que está en las frutas, y que necesitan tomar sol y hacer ejercicios.
Así que hice lo siguiente: lo primero, dejé mi trabajo en una immobiliaria para dedicarme a sacar a mi madre de pozo las 24 horas.
-Nos levantábamos como en el cuartel: a las 8 empezábamos la jornada con un paseíllo por el barrio, del que volvíamos con pan y frutas frescas.
-Desayuno en casa, intentando comentar temas que antes le interesaban.
-A rastras dos horas al gimnasio, acabando con sauna y ducha.
-Mediamanaña de tres frutas y a hacer el almuerzo juntas, una receta diferente cada día, hecha según un papel o internet o una revista, para obligarla a concentrarse.
-En la tarde, curso del IFEM al que nos apuntamos las dos.
-Luego paseíllo largo por el barrio de una hora mínimo, descafeinado en un bar, ducha y a la cama.
Tardé seis meses, pero la saqué. y además perdimos montón de kilos las dos.
Con todo esto lo que quiero recomendarte es que le pidas a tu novio que te ayude a hacer un pan y a ponerlo en marcha. Así tu mejorarás y el sentirá que te está ayudando, porque los familiares de los depresivos tenemos que luchar con un sentimiento muy chungo, que es la IMPOTENCIA de ayudar al ser querido.
Dale a tu novio la oportunidad de luchar por tí y junto a tí, será beneficioso para los dos.
Y ojalá que tu mala racha pase pronto, te lo deseo de corazón.