Aunque te duela, es tu deber, decirle a tu hija las cosas que no te gustan. Imaginate si nadie en nuestra juventud nos hubiera dicho nunca las cosas que estan bien y las que no, creo quem es absolutamente necesario, pero claro con 20 años lo lógico es que se enfurezca y acabeis gritando.
Procura la proxima vez intentar mantener la calma, hablar sin discutir,( aunque es dificil) ellos en el fondo agradecen los consejos pero no soportan que nos pongamos en plan sermón y autoritario. Seguro que si tu le hablas en un tono suave y simplemente le dices que quieres aconsejarle, sin reñirle, ella no se pondrá hecha una fiera.
Y por favor no te sientas mal, has hecho lo que debías, eres su madre, y si alguien tiene derecho a decirle todo esa eres TU, además estoy segura que tu lo has hecho por su bien.
Animo y no te preocupes, que después de la tempestad siempre llega la calma.
LAURA.