Trabajo en un servicio de información telefónica. Os podría contar cantidad de casos, anécdotas agradables, desagradables, graciosas, desesperantes..... Lo cierto es que cuando alguien te entra educada y correctamente, el servicio es muy bueno y todos quedamos satisfechos, pero no siempre es así. Esto viene a cuento de lo de ser "borde" cuando queremos algo, como maniobra para conseguirlo. Yo personalmente, cuando alguien me entra en plan borde o prepotente, hago mi trabajo, por supuesto, pero la información que facilito es mucho más incompleta que cuando la persona es correcta y respetuosa. Supongo que hay de todo en todas partes, pero te puedo asegurar que ser borde, no facilita las cosas.