Ansiedad
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Nunca he participado en este foro, aunque espero hacerlo en el futuro con
asiduidad. La cuestión que ha motivado este primer post es que es el único
medio en la web que he encontrado para aclarar una serie de cuestiones sobre el
último newsletter que he recibido en mi e_mail. Habitualmente leo la sección de
salud con cierta atención obteniendo información interesante, pero en el citado
newsletter aparece un artículo titulado “Ansiedad, una psicopatía muy común”,
en el que se cometen errores conceptuales importantes y se vierte alguna
opinión poco fundamentada, quiero pensar que el artículo no ha sido escrito por
un profesional de la salud mental y partiendo de esta presuposición, emplazo a
la redacción del newsletter a dejarse asesorar por uno cuando se traten temas
de este calado.
El primer error, y sin duda el más flagrante está en el propio título
“Ansiedad, una psicopatía muy común”. Entiendo que el autor con psicopatía
quería referirse una psicopatología, en el sentido de que concibe la ansiedad
como una “enfermedad psicológica”, el término comúnmente aceptado en este caso
es el de trastorno. Pero lo más importante la
persona que sufre ansiedad no es una psicópata. La psicopatía no es una
enfermedad, es un trastorno de la personalidad, no se refiere problemas
puntuales, o mas o menos mantenidos en el tiempo se refiere a una
característica propia del individuo (que como inherente a este se considera
permanente). El psicópata es una persona incapaz de sentir empatía (de ponerse
en el lugar del otro) no preocupándole el sufrimiento ajeno.
Posteriormente en el artículo se hace la pregunta ¿Qué se siente?: y la
descripción subsiguiente se refiere a un ataque de pánico, crisis de angustia…
y quiero aclarar: se puede sufrir ansiedad sin sufrir ataques de pánico.
Posteriormente se define la ansiedad generalizada como aquella en la que no
se conoce la causa que la motiva. El rasgo definitorio de la ansiedad es el
hecho de que se mantiene en el tiempo de un modo mas o menos constante y que
está asociado con un “espectro amplio de problemas”. Una persona puede sufrir
ansiedad generalizada relacionada con su trabajo o con su vida marital, aunque
se mantienen los síntomas constantemente.
Siguiente epígrafe, ¿Es posible volver a la normalidad?, independientemente
de que yo tendría mis reticencias a usar el término “normalidad”, en tanto en
cuanto se presupone un estado de “anormalidad”. Lo que más me preocupa es el
contenido, ya que afecta directamente al colectivo profesional al que
pertenezco (psicólogo): en primer lugar se afirma “siempre ha de ser un médico
quien diagnostique la ansiedad e indique el tratamiento a seguir”. Tengo que
decir que no siendo una especialidad médica, un licenciado en psicología está
perfectamente capacitado y totalmente legitimado para establecer este
diagnóstico, y para establecer un tratamiento psicoterapéutico adecuado. En
cualquier caso el médico podrá tomar decisiones sobre el tratamiento “médico”
pero no psicoterapéutico (a no ser que su especialidad sea la psiquiatría y
tenga formación en psicoterapia; cosa que no siempre es así).
Cuando se habla de posibles tratamientos el artículo se centra en los
fármacos, indicando la psicoterapia como adyuvante a estos en algunos casos.
Pues bien, la investigación ha demostrado que la psicoterapia es tan, o más
efectiva que la farmacoterapia en estos casos, evitando los efectos secundarios
de los fármacos, entre ellos la habituación (adicción, hablando en plata), que pueden provocar las
benzodiacepinas (tratamiento de elección en estos casos), como el Trankimazin,
Lexatín, etc…
Antonio Olives. Psicólogo
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