La hormona que hace positivo el test de embarazo puede tardar hasta dos meses en eliminarse después del parto, da igual que des de mamar o no.
Un nuevo embarazo es menos probable durante la lactancia porque la prolactina, que es la hormona que hace que se produzca la leche, inhibe la ovulación, pero desde luego que no es imposible y muchas mujeres se han vuelto a quedar embarazadas a las pocas semanas del parto.
Si estás en los dos primeros meses después del parto, la única manera de salir de dudas sobre un posible nuevo embarazo sería hacer una ecografía vaginal y para que sea fiable es preferible que haya pasado al menos un mes desde la posible concepción.