Nadya, mi niña, no puedo más que enviarte todo mi cariño, en estos momentos tan amargos. Siento muchisimo lo de tu madre, no se que es perder a una madre, pero perdí a mi cuñada, que era como una hermana, y comprendo como te encuentras. La impotencia que se siente en estos momentos, es tan grande, que es normal que te reveles contra todo el mundo. Desahogate, llora, no te lo tragues todo.
En el tiempo que le queda, muestrale todo tu cariño, que te sienta cerca, aunque ella no sea capaz de hablarte, seguro que te escucha. Susurrale al oido todo lo que le quieres, acariciala, llenala de besos, estoy segura de que ella te siente. Hablale de cuando eras niña, o de cosas que habeis vivido juntas, seguro que tienes más de una anecdota, en la cual os habeis reido juntas, recuérdaselo. Se que no es fácil, pero os vendrá bien a las dos. Despidete de ella, dile todas esas cosas, que a lo mejor, nunca se las has dicho, agradecele todo lo que ha hecho por ti y prometele que el día que no esté, la recordarás y seguirás sintiéndote muy orgullosa de ella.
Nadya, te envio toda mi fuerza, y sabes que aquí tienes una amiga para lo que haga falta. Un besazo.