El secreto de las brasas: Etxebarri
Siempre digo que todo lo bueno que tengo se lo debo a mis padres. Y algo que he heredado de ellos, sobre todo de mi padre como buen navarro que era, es la pasión por la gastronomía. Desde niños nos inculcó el valor de la buena mesa, de la materia prima sin disfraces, conocer y distinguir el producto de temporada y por encima, reunirnos a todos. Tampoco salíamos mucho a comer o a cenar fuera de cas...